miércoles, 10 de diciembre de 2008

Fahrenheit 451

AÑO: 1966.
DURACIÓN: 85'
PAÍS: Reino Unido.
DIRECTOR: François Truffaut.
GUÍON: François Truffaut & Jean-Louis Richard (Novela: Ray Bradbury)
MÚSICA: Bernard Herrmann
FOTOGRAFÍA: Nicolas Roeg
REPARTO: Oskar Werner, Julie Christie, Cyril Cusack, Anton Diffring, Jeremy Spencer, Bee Duffell, Alex Scott, Michael Balfour.



“Era un placer quemar.
Era un placer especial ver cosas devoradas, ver cosas ennegrecidas y cambiadas.”

Basada en la novela homónima de Ray Bradbury (1953), Fahrenheit 451 nos traslada a un inquietante mundo futurista en el que el gobierno ha prohibido los libros y cualquier otro estímulo que impida que sus ciudadanos sean “felices”. La sociedad se ha convertido en la víctima de un sistema político de pensamiento único que persigue de forma implacable a los disidentes que son tachados de antisociales. En ese extraño país, los bomberos han abandonado su antigua ocupación de apagar incendios y se dedican a eliminar, a golpe de lanzallamas, todo aquel libro o manuscrito que cae en sus manos. Guy Montag, el protagonista de la historia, es un bombero cuya vida gris y monótona, cambia radicalmente cuando una tarde, al salir del trabajo, se encuentra con una enigmática joven que le hará recapacitar sobre el significado del trabajo que realiza. A medida que se desarrolle la historia, asistiremos a una serie de escenas cargadas de simbolismo, que poco a poco irán transformando al protagonista, que prácticamente es empujado a la rebelión, cuando finalmente comprende el misterio que encierran los libros, cuestionando así el orden establecido.

Tanto la novela de Bradbury, como la fiel adaptación al cine de Truffaut, se convierten en una feroz crítica al espejismo de una sociedad perfecta que encierran los estados totalitarios, que condena a sus ciudadanos a vivir en una ingenua felicidad al margen de otras realidades distintas a la suya.

RAYCO HERNANDEZ RODRIGUEZ

El Almuerzo al Desnudo

DIRECCIÓN: David Cronenberg
PAÍSES:
Canadá, Reino Unido y Japón
AÑO: 1991
DURACIÓN: 115 min.
GÉNERO: Drama, fantástico
REPARTO: Peter Weller (William lee), Judy Davis (Joan Frost/Lee), Ian Holm (Tom Frost), Julian Sands (Yves Cloquet), Roy Scheider (Dr. Benway), Monique Mercure (Fadela), Nicholas Campbell (Hank), Michael Zelniker (Martin), Robert A. Silverman (Hans)
GUIÓN: David Cronenberg; basado en la novela de William S Burroughs
PRODUCCIÓN: Jeremy Thomas
MÚSICA: Howard Shore
Estreno en España: 9 Marzo 2007


"Un instante helado en el que todos ven lo que hay en la punta de sus tenedores."

“El almuerzo al desnudo” es un libro inadaptable al cine dada su complejidad narrativa que roza la anarquía literaria (Incluso Kubrick desistió en su intento). David Cronenberg nos propone una mezcla entre las vivencias del autor (William S. Burroughs) mientras escribía el libro y las alucinaciones del personaje derivadas de las drogas e inspiradas en fragmentos de la novela. Así pues, para entender el film, es necesario conocer de antemano un poco de la biografía del escritor norteamericano. Este fragmento sería también la sinapsis de la película:

William S. Burroughs (Bill Lee en la pelicula) (1914-1997) se relacionó con todos los jóvenes de la generación Beat pese a ser un escritor bastante más extremo que gente como Jack Kerouac y Allen Ginsberg. Pese a su marcada homosexualidad, se casó con Joan Vollmer Adams (Joan Lee / Frost en la pelicula). Una noche, totalmente borrachos ambos, decidieron mostrar a sus amigos su habitual juego de Guillermo Tell, consistente en ponerse ella un vaso de cristal en la cabeza, teniendo Burroughs que dispararlo y, por supuesto, acertar en el vaso. Esa noche, el joven y desmadrado Burroughs, que hasta la fecha sólo había publicado una novela, Yonqui, erró el tiro, acertándole de pleno en la sien a su joven esposa. Burroughs a partir del incidente, entró en crisis, viajó a Tánger y pasó cuatro años de su vida prácticamente sin salir de su habitación más que para conseguir heroína o derivados. Durante este tiempo, Burroughs continuó escribiendo y mandando sus escritos por correo a sus amigos de la generación Beat, según él, sin ser consciente de ello. Sus escritos no tenían ni sentido, ni orden aparente, con lo que la tarea de sus compañeros y de la suya propia al regresar de Tánger fue ardua y complicada, pero al final, en 1959, se logró publicar y fue un éxito en todos los aspectos: atacada, maldecida, tachada de misógina, de hacer apología sobre las drogas, y un largo etcétera.

Cronenberg consigue sumergir al espectador en esta vorágine y convertir todo un mundo de extrañas paranoias en imágenes con un estilo muy particular y bizarro. Todos los detalles son simbolismos, mareas paranoides y esquizofrénicas, que se materializan a través de alucinaciones y que nos dejan bien claro lo terrorifica que puede ser la vida de un adicto a las drogas.

ANTONIO HÉRVAS MUÑOZ

Trono de Sangre

TITULO ORIGINAL: "Kumonosu jo"
AÑO: 1957 / 110 min. / Japón.
DIRECTOR: Akira Kurosawa
GUIÓN: Kurosawa, Ryuzo Kikushima, Hideo Oguni, Shinobu, Hashimoto (Teatro: William Shakespeare)
MÚSICA: Masaru Sato
FOTOGRAFÍA: Asaichi Nakai (B&W)
REPARTO: Toshiro Mifune, Isuzu Yamada, Minoru Chiaki, Akira Kubo, Takashi Shimura, Takamaru Sasaki


Japón feudal, siglo XVI. Los generales Taketori Washizu y Yoshaki Miki regresan de una victoriosa batalla. Durante el camino, se encuentran con una extraña anciana, que profetiza a Washizu que logrará convertirse en señor del Castillo del Norte. A partir de ese momento, su esposa tratará de convencerlo para que cumpla su destino

"Trono de Sangre" es probablemente la adaptación más interesante de la mítica obra de William Shakespeare, "Macbeth". Si bien otros directores como Orson Welles o Roman Polanski han recreado la historia con bastante éxito, la visión personal del genio Akira Kurosawa, convierte esta tragedia shakesperiana en una experiencia difícil de olvidar.

Sólo hay que echar una vista a la filmografía del director nipón para darse cuenta de la gran admiración que éste sentía por la obra de Shakespeare. Esto se traduce en un cuidado exquisito de todos los aspectos del film. Por un lado la fotografía, la música, la dirección artística... explotan al máximo todos los recursos cinematográficos de las grandes gestas, pero al mismo tiempo, la interpretación recupera la esencia teatral, no sólo como homenaje al dramaturgo inglés, sino también para enraizar la obra con la cultura japonesa a través de una intensa influencia con el teatro No.

Con todo, el argumento de "Macbeth" y de "Trono de sangre", cuenta una historia atemporal, imperecedera, retratándonos la oscuridad de la ambición humana, la vileza de la traición y mostrándonos cómo éstas acaban consumiendo al hombre y llevándolo hacia un trágico final.

IDAFE M. HERNANDEZ PLATA